lunes, 15 de junio de 2015

Para combatir la depresion

 En sus escritos, Santa Teresita del Niño Jesús relataba que cuando era niña sufría de una enfermedad que, por los síntomas, se asemeja a lo que hoy conocemos como depresión, un mal que aqueja a millones de personas en todo el mundo y que la santa habría superado gracias a la “Virgen de la Sonrisa”.
En sus textos, la santa carmelita escribió: “13 de mayo de 1883, fiesta de Pentecostés. Sobre la cama, puse mi mirada hacia la imagen de Nuestra Señora y…de pronto la Santísima Virgen me ha parecido bella, tan bella que nunca vi algo semejante, su rostro exhalaba una bondad y una ternura inefables, pero lo que caló hondo en mi alma fue la ‘sonrisa encantadora de la Santísima Virgen’”.
“En ese momento se fueron todas mis penas, dos gruesas lágrimas rodaron por mis mejillas y cayeron por mi rostro, eran lágrimas de pura alegría… ¡Ah! pensé, la Santísima Virgen me sonrió, estoy feliz… (…) Fuera por causa de ella, por sus intensas oraciones, que tuve la gracia de la sonrisa de la Reina de los Cielos…”, expresó.
Santa Teresita del Niño Jesús llamó a esta imagen “La Virgen de la Sonrisa” y difundió esta advocación primero en su familia. Luego la llevó al Carmelo de Lisieux. Finalmente, fue divulgada en todas las órdenes carmelitas y se propagó en el mundo.
Según indicó el sitio web IlTimone.org, alrededor del mundo muchas personas han asegurado que se han curado de la depresión y de otras enfermedades del alma gracias a esta devoción.
Qué es la depresión
La Organización Mundial de la Salud (OMS), define la depresión como “un trastorno mental frecuente, que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración”.
La OMS advierte que “la depresión puede llegar a hacerse crónica o recurrente, y dificultar sensiblemente el desempeño en el trabajo o la escuela y la capacidad para afrontar la vida diaria. En su forma más grave, puede conducir al suicidio. Si es leve, se puede tratar sin necesidad de medicamentos, pero cuando tiene carácter moderado o grave se pueden necesitar medicamentos y psicoterapia profesional”.
La oración a la Virgen de la Sonrisa
Oh María, Madre de Jesús y nuestra,
que con una clara sonrisa te dignaste consolar
y curar a tu hija Santa Teresita del Niño Jesús de la depresión,
devolviéndole la alegría de vivir
y el sentido de su existencia en Cristo Resucitado.
Mira con maternal afecto a tantos
Hijos e hijas que sufren con la depresión,
trastornos y síndromes psiquiátricos y males psicosomáticos.
Que Jesús Cristo cuide y de sentido a la vida de tantas personas,
cuya existencia a veces está deteriorada.
María, que su hermosa sonrisa no deje que
las dificultades de la vida oscurecen nuestra alma.
Sabemos que sólo tu hijo Jesús puede satisfacer
los anhelos más profundos de nuestro corazón.
María, mediante la luz que brota de tu rostro,
transparenta la misericordia de Dios.
Que tu mirada nos acaricie, y nos convenza de que
Dios nos ama y nunca nos abandona,
y tu ternura renueve en nosotros la autoestima,
la confianza en las propias capacidades,
el interés por el futuro y el deseo de vivir feliz.
Que los familiares de los que sufren con la depresión
Ayuden en el proceso de curación, nunca considerándolos
farsantes que usan la enfermedad con intereses de comodidad,
sino que los demás los valores, escuchen, comprendan y animen.
Virgen de la Sonrisa, alcánzanos de Jesús la verdadera curación
y líbranos de alivios temporales e ilusorios.
Curados, nos comprometemos a servir con alegría,
Disposición y entusiasmo a Jesús como discípulos misioneros,
con nuestro testimonio de vida renovada.
Amén.
Además se recomienda rezar dos Avemarías en honor de las dos lágrimas de alegría que surcaron las mejillas de la santa cuando experimentó la Sonrisa de Nuestra Señora.
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El catolicismo no es una ideologia

El Arzobispo de Los Ángeles (Estados Unidos), Mons. José Gómez, destacó que el catolicismo no es una ideología ni una filosofía, sino el encuentro personal con Jesús de Nazaret.
En su más reciente publicación, titulada “La cultura católica y la nueva evangelización”, Mons. José Gómez subrayó que “todos sabemos que el catolicismo no es una ideología, ni una filosofía, ni un conjunto de reglas”.
“El catolicismo crea cultura, pues es una forma de vida que nace del encuentro con una persona divina, Jesús de Nazaret, que es la Palabra de Dios y el Hijo de Dios que se humilla a sí mismo para venir a nosotros en forma humana”.
Mons. Gómez destacó que con la encarnación de Jesús “las cosas terrenales se vuelven ‘sacramentales’, es decir, signos e instrumentos que comunican realidades divinas. Las palabras pueden ahora ‘obrar cosas’ por el poder divino”.
“Las palabras Esto es mi Cuerpo, transforman el pan en la carne del Salvador. Las palabras Yo te absuelvo, traen el perdón de Dios a un alma perdida por el pecado”.
El Arzobispo estadounidense recordó que “durante casi 20 siglos, los artistas más grandes del mundo se inspiraron en temas religiosos, por estar a la búsqueda de Dios en un mundo caído y por los grandes cuestionamientos de la existencia humana: quiénes somos, de dónde venimos, por qué sufrimos y qué es lo que realmente importa”.
Al señalar la desaparición “desde mediados del siglo XX” de la influencia católica en la literatura y las artes en todo Occidente, Mons. Gómez dijo que “podemos señalar toda una serie de causas para esto: la difusión del secularismo y el materialismo; la marginación y la privatización de la experiencia religiosa; la comercialización de la cultura; el desplazamiento del arte por el entretenimiento y los medios de comunicación populares”.
“Cualquiera sea la causa, es evidente que nuestras sociedades en Occidente se han embarcado ahora en un gran experimento social. En la raíz de todo esto está el intento de olvidar y revertir la encarnación”.
El Arzobispo de Los Ángeles subrayó como “una tarea importante que tenemos como católicos es restaurar la cultura católica que se ha perdido. No se trata de construir nuevas catacumbas donde nos podamos refugiar. Se trata de construir una nueva cultura y de crear un mundo nuevo, fundado sobre un nuevo encuentro con Dios y sobre la belleza y la verdad que Él nos revela en Jesús”.
“Esto es lo que los últimos Papas han estado llamando nueva evangelización. Se trata de suscitar, en todos los campos y ámbitos de la vida, una nueva generación de católicos que estén dispuestos a dar testimonio del misterio y de la misericordia de Dios, de la belleza de su creación, y de la dignidad y el destino de la persona humana creada a su imagen”.
Mons. Gómez destacó que actualmente “la nueva evangelización necesita arte y artistas nuevos. La nueva evangelización necesita historias, canciones, poemas, novelas, obras de teatro, esculturas y arquitectura, pinturas y sinfonías”.
“La evangelización de la cultura no significa que todo el mundo tenga que conocer y apreciar la música clásica o la historia del arte o leer la literatura más renombrada. La mayoría de nosotros no lo hacemos. Pero como católicos tenemos que ayudar a crear un ambiente cultural en el que los grandes temas de la fe, de la verdad y de la belleza pueden ser explorados y compartidos”.
Al finalizar, el Arzobispo encomendó a los artistas y estudiantes “a la Madre de Dios para que ella guíe a esa nueva generación de artistas en su búsqueda de la belleza, la verdad y el amor”.

Esta es la verdad de ser Catolico

WASHINGTON D.C., 14 Jun. 15 / 07:51 pm (ACI/EWTN Noticias).- El Arzobispo de Washington, Cardenal Donald Wuerl, publicó la carta pastoral “Ser católico hoy” en la que señala las dificultades que enfrentan los fieles en Estados Unidos cuando viven su fe en la esfera pública y explica que así como Cristo no cambió su mensaje pese a la incomprensión de muchos, la Iglesia tampoco lo puede alterar para agradar a la gente.
El Purpurado señaló que la fe no puede ocultarse ya que es la esencia y la identidad de la Iglesia que se manifiesta frecuentemente en el trabajo pastoral con los pobres, inmigrantes y niños.
“El prejuicio y la discriminación están mal porque dividen a la familia y violan la dignidad humana. También son contrarias a la verdad y caridad a la que todos estamos llamados”, resaltó.
Aunque la Iglesia acoge a todos los pecadores, no puede aprobar el pecado, explicó el Arzobispo. “Jesús no cambió su mensaje solo porque alguien sintió que sus palabras sonaban ‘muy duras’”, indicó.
“Nadie debe sorprenderse ante la fidelidad de la Iglesia hacia las enseñanzas de Jesús. Después de todo está en su mensaje y en su Iglesia. Nosotros no tenemos derecho a cambiarlas”, manifestó.
El Purpurado subrayó luego que la Iglesia no impone su voluntad a nadie pero busca que los católicos puedan practicar su fe libremente.
El Cardenal Wuerl escribe que un católico no discrimina cuando profesa públicamente su fe, “sin embargo, se ha vuelto totalmente aceptable el menosprecio y la intolerancia mezquina hacia quienes buscan defender las verdades fundamentales sobre la humanidad que se han reconocido durante siglos”.
Asimismo, también indicó que los católicos no desprecian ni excluyen a personas de otros credos. “La Iglesia nos enseña a actuar con un “auténtico humanismo” y no fomenta la discriminación a las personas de otro credo ni la imposición del cristianismo a los demás”, indicó.
Sin embargo, la práctica de la fe está amenazada porque algunos quieren imponer una moral laica en todos, incluyendo a los católicos. Según el Cardenal Wuerl, esta situación implicaría una “tolerancia” forzada de actos como el aborto o el llamado “sexo libre”, que contradicen las enseñanzas de la Iglesia.
El Purpurado se refiere específicamente al aluvión mediático que ha sufrido en los últimos tiempos el Arzobispo de San Francisco, Mons. Salvatore Cordileone, luego de haber decidido poner orden en las escuelas católicas de su ciudad para que los maestros no minen la moral sexual de los alumnos con su comportamiento personal o se sumen al activismo público en posiciones contrarias a la doctrina católica, en temas fundamentales como el aborto y la defensa de la vida; o el mal llamado “matrimonio” gay.
Una de las reacciones de los críticos del Arzobispo de San Francisco vino de parte de algunos católicos que enviaron una carta al Papa Francisco pidiéndole que destituya a Mons. Cordileone.
“Ahora se afirma erróneamente que es discriminación el hecho de que la Iglesia imparta una enseñanza en las escuelas católicas basada en la Palabra de Dios y en el testimonio”, comentó al respecto el Cardenal Wuerl.
“Siendo católicos no podemos renunciar a nuestra forma de vida basada en las enseñanzas de Cristo. Él nos enseñó a alimentar al hambriento, amparar a quienes viven en el abandono, atender a los enfermos y ayudar a los necesitados. Esa es la educación católica que profesamos”, señaló.
Además, comentó que los católicos pueden mostrar amor a todo el mundo, sin apoyar el pecado.
“Podemos ayudar a una mujer que abortó, pero no podemos aprobar el asesinato del niño. Pero es injusto que alguien diga que estas obras de caridad las realizamos con el pretexto de evitar la discriminación”.
Más que el juicio objetivo de una acción, la “discriminación” representa algo totalmente diferente, y ha sido aborrecida por la Iglesia durante siglos.
“En una época donde las personas eran tratadas como objetos los primeros cristianos consideraban a los esclavos y a los nobles como hermanos y hermanas en Cristo”, indicó en su carta el Cardenal. 

lunes, 30 de marzo de 2015

"Cuando lo hicisteis a uno de mis mínimos, a mi lo hicisteis"

San Agustín (354-430), obispo de Hipona (África del Norte), doctor de la Iglesia 
Tratados sobre el Evangelio de San Juan, 50, 6-7
"A los pobres los tienen siempre con ustedes, pero a mí no me tendrán siempre"
    María (…) tomó una libra de perfume de nardo pístico, caro; ungió los pies de Jesús y con sus cabellos enjugó los pies de él, y la casa se llenó con el olor del perfume. Hemos escuchado el hecho; investiguemos el misterio. Tú, cualquiera que quieres ser una persona fiel, con María unge con perfume caro los pies del Señor. Ese perfume fue la justicia (…). Unge tú los pies de Jesús: viviendo bien, ve en pos de las huellas del Señor. Enjúgalos con los cabellos: si tienes cosas superfluas, da a los pobres y has enjugado los pies del Señor (…). Los pies del Señor pasan quizá necesidad en la tierra. En efecto, ¿de quiénes, sino de sus miembros (Ef 5,30), va a decir al final: «Cuando lo hicisteis a uno de mis mínimos, a mí lo hicisteis?» (Mt 25,40).

     Pues bien, la casa se llenó del olor, el mundo se ha llenado de la buena fama, porque olor bueno es la buena fama. Quienes viven mal y se llaman cristianos, hacen una injuria a Cristo; (…). Si por culpa de tales individuos se denuesta el nombre de Dios, mediante los buenos se loa el nombre del Señor. Escucha al Apóstol: Somos en todo lugar, afirma, olor bueno del Mesías (2 Co 2,14-15). También en Cantar de Cantares se dice: Perfume derramado es tu nombre (1,3).

miércoles, 25 de marzo de 2015

25 de marzo dia del Niño por Nacer

Es una iniciativa instituida por el ex Presidente de Argentina, Carlos Saúl Menem. El ex mandatario estableció en el decreto número 1406/98 del 7 de diciembre de 1998, el 25 de marzo como Día del Niño por Nacer. La fecha fue escogida por ser el día en que los católicos -que constituyen más del 90 por ciento de la población- celebran la Fiesta de la Anunciación, cuando Jesucristo fue concebido en el seno de María.
La primera celebración oficial del Día del Niño por Nacer en Argentina, se produjo el 25 de marzo de 1999. El acto central se realizó en el Teatro Coliseo de Buenos Aires y congregó a representantes de la Iglesia Católica en el país e invitados especiales como el Cardenal Bernard Law, Arzobispo de Boston, Estados Unidos; Mons. Francisco Gil Hellín, Secretario del Pontificio Consejo para la Familia del Vaticano; y Mons. Renato Martino, Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas. También estuvieron presentes representantes de las iglesias ortodoxas y cristianas, así como líderes judíos y musulmanes.
Poco antes de la fiesta, el entonces Presidente Menem escribió una carta a todos los presidentes de los países de América Latina, así como a los de España, Portugal y Filipinas, pidiéndoles seguir la iniciativa de declarar el 25 de marzo como Día del Niño por Nacer.
El Papa Juan Pablo II, por su parte, envió una carta al Presidente Menem en la que hizo votos "para que la celebración del 'Día del niño por nacer' favorezca una opción positiva en favor de la vida y del desarrollo de una cultura orientada en este sentido, que asegure la promoción de la dignidad humana en todas las situaciones".

viernes, 20 de marzo de 2015

La Iglesia hablo y se manifestó mediante el documento de Puebla en la dictadura militar 1979

2.2. Compartir las angustias
27. Nos preocupan las angustias de todos los miembros del pueblo cualquiera sea su condición social: su soledad, sus problemas familiares, en no pocos, la carencia del sentido de la vida... mas especialmente queremos compartir hoy las que brotan de su pobreza.
28. Vemos, a la luz de la fe, como un escándalo y una contradicción con el ser cristiano, la creciente brecha entre ricos y pobres (11). El lujo de unos pocos se convierte en insulto contra la miseria de las grandes masas (12). Esto es contrario al plan del Creador y al honor que se le debe. En esta angustia y dolor, la Iglesia discierne una situación de pecado social, de gravedad tanto mayor por darse en países que se llaman católicos y que tienen la capacidad de cambiar: "que se le quiten barreras de explotación... contra las que se estrellan sus mejores esfuerzos de promoción" (Juan Pablo II, Alocución Oaxaca 5:AAS 71 p. 209).
29. Comprobamos, pues, como el más devastador y humillante flagelo, la situación de inhumana pobreza en que viven millones de latinoamericanos expresada, por ejemplo, en mortalidad infantil, falta de vivienda adecuada, problemas de salud, salarios de hambre, desempleo y subempleo, desnutrición, inestabilidad laboral, migraciones masivas, forzadas y desamparadas, etc.
30. Al analizar más a fondo tal situación, descubrimos que esta pobreza no es una etapa casual, sino el producto de situaciones y estructuras económicas, sociales y políticas, aunque haya también otras causas de la miseria. Estado interno de nuestros países que encuentra en muchos casos su origen y apoyo en mecanismos que, por encontrarse impregnados, no de un auténtico humanismo, sino de materialismo, producen a nivel internacional, ricos cada vez más ricos a costa de pobres cada vez más pobres (13). Esta realidad exige, pues, conversión personal y cambios profundos de las estructuras que respondan a legítimas aspiraciones del pueblo hacia una verdadera justicia social; cambios que, o no se han dado o han sido demasiado lentos en la experiencia de América Latina.
31. La situación de extrema pobreza generalizada, adquiere en la vida real rostros muy concretos en los que deberíamos reconocer los rasgos sufrientes de Cristo, el Señor, que nos cuestiona e interpela:
32. -rostros de niños, golpeados por la pobreza desde antes de nacer, por obstaculizar sus posibilidades de realizarse a causa de deficiencias mentales y corporales irreparables; los niños vagos y muchas veces explotados de nuestras ciudades, fruto de la pobreza y desorganización moral familiar;
33. -rostros de jóvenes, desorientados por no encontrar su lugar en la sociedad; frustrados, sobre todo en zonas rurales y urbanas marginales, por falta de oportunidades de capacitación y ocupación;
34. -rostros de indígenas y con frecuencia de afroamericanos, que, viviendo marginados y en situaciones inhumanas, pueden ser considerados los más pobres entre los pobres;
35. -rostros de campesinos, que como grupo social viven relegados en casi todo nuestro continente, a veces, privados de tierra, en situación de dependencia interna y externa, sometidos a sistemas de comercialización que los explotan;
36. -rostros de obreros frecuentemente mal retribuidos y con dificultades para organizarse y defender sus derechos;
37. -rostros de subempleados y desempleados, despedidos por las duras exigencias de crisis económicas y muchas veces de modelos de desarrollo que someten a los trabajadores y a sus familias a fríos cálculos económicos;
38. -rostros de marginados y hacinados urbanos, con el doble impacto de la carencia de bienes materiales, frente a la ostentación de la riqueza de otros sectores sociales;
39. -rostros de ancianos, cada día más numerosos, frecuentemente marginados de la sociedad del progreso que prescinde de las personas que no producen.
40. Compartimos con nuestro pueblo otras angustias que brotan de la falta de respeto a su dignidad como ser humano, imagen y semejanza del Creador y a sus derechos inalienables como hijos de Dios.
41. Países como los nuestros en donde con frecuencia no se respetan derechos humanos fundamentales -vida, salud, educación, vivienda, trabajo...-, están en situación de permanente violación de la dignidad de la persona.
42. A esto se suman las angustias surgidas por los abusos de poder, típicos de los regímenes de fuerza. Angustias por la represión sistemática o selectiva, acompañada de delación, violación de la privacidad, apremios desproporcionados, torturas, exilios. Angustias en tantas familias por la desaparición de sus seres queridos de quienes no pueden tener noticia alguna. Inseguridad total por detenciones sin órdenes judiciales. Angustias ante un ejercicio de justicia sometida o atada. Tal como lo indican los Sumos Pontífices, la Iglesia, "por un auténtico compromiso evangélico" (14), debe hacer oír su voz denunciando y condenando estas situaciones, más aún cuando los gobernantes o responsables se profesan cristianos.
43. Angustias por la violencia de la guerrilla, del terrorismo y de los secuestros realizados por extremismos de distintos signos que igualmente comprometen la convivencia social.
44. La falta de respeto a la dignidad del hombre se expresa también en muchos de nuestros países en la ausencia de participación social a diversos niveles. De manera especial nos queremos referir a la sindicalización. En muchos lugares la legislación laboral se aplica arbitrariamente o no se tiene en cuenta. Sobre todo en los países donde existen regímenes de fuerza, se ve con malos ojos la organización de obreros, campesinos y sectores populares y se adoptan medidas represivas para impedirla. Este tipo de control y de limitación de la acción no acontece con las agrupaciones patronales, que pueden ejercer todo su poder para asegurar sus intereses.
45. En algunos casos, la politización exasperada de las cúpulas sindicales distorsiona la finalidad de su organización.
46. En estos últimos años se comprueba, además, el deterioro del cuadro político con grave detrimento de la participación ciudadana en la conducción de sus propios destinos. Aumenta también, con frecuencia, la injusticia que puede llamarse institucionalizada (15). Además, grupos políticos extremistas, al emplear medios violentos, provocan nuevas represiones contra los sectores populares.
47. La economía de mercado libre, en su expresión más rígida, aún vigente como sistema en nuestro continente y legitimada por ciertas ideologías liberales, ha acrecentado la distancia entre ricos y pobres por anteponer el capital al trabajo, lo económico a lo social. Grupos minoritarios nacionales, asociados a veces con intereses foráneos, se han aprovechado de las oportunidades que le abren estas viejas formas de libre mercado, para medrar en su provecho y a expensas de los intereses de los sectores populares mayoritarios.
48. Las ideologías marxistas se han difundido en el mundo obrero, estudiantil, docente y otros ambientes con la promesa de una mayor justicia social. En la práctica, sus estrategias han sacrificado muchos valores cristianos y, por ende, humanos, o han caído en irrealismos utópicos, inspirándose en políticas que, al utilizar la fuerza como instrumento fundamental, incrementan la espiral de la violencia.
49. Las ideologías de la Seguridad Nacional han contribuido a fortalecer, en muchas ocasiones, el carácter totalitario o autoritario de los regímenes de fuerza, de donde se ha derivado el abuso del poder y la violación de los derechos humanos. En algunos casos pretenden amparar sus actitudes con una subjetiva profesión de fe cristiana.

50. Los tiempos de crisis económicas que están pasando nuestros países, no obstante la tendencia a la modernización, con fuerte crecimiento económico, con menor o mayor dureza, aumentan el sufrimiento de nuestros pueblos, cuando una fría tecnocracia aplica modelos de desarrollo que exigen de los sectores más pobres un costo social realmente inhumano, tanto más injusto cuanto que no se hace compartir por todos.